Problemas de conducta en niños y adolescentes
¿Te cuesta manejar las rabietas, la desobediencia o los conflictos diarios en casa o en el colegio?
¿Sientes que hay comportamientos que se repiten y generan tensión constante en el entorno familiar?
Mi nombre es Nuria, neuropsicóloga clínica y psicóloga sanitaria.
Especialista en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), con experiencia en regulación emocional, conducta infantil y adolescente y dinámicas familiares.
Acompaño a familias con niños y adolescentes que presentan dificultades de conducta, ayudando a comprender qué hay detrás de estos comportamientos y a desarrollar herramientas más adaptativas de regulación emocional y relación con el entorno.
Primera valoración del caso
Atención presencial en Getxo y online
Cuando la conducta empieza a generar dificultades en casa o en el colegio
Los problemas de conducta no son simplemente “mal comportamiento” o “falta de límites”.
En muchos casos, pueden incluir diferentes formas de expresión conductual, como:
- Conducta oposicionista o desafiante (desobediencia frecuente, discusiones constantes, negativa a normas)
- Rabietas intensas o desproporcionadas
- Impulsividad elevada (actuar sin pensar, respuestas rápidas o descontroladas)
- Conductas agresivas verbales o físicas
- Dificultades para tolerar la frustración
- Conflictos frecuentes con adultos o iguales
- Incumplimiento de normas en casa o en el colegio
Cómo se manifiesta según la edad
En niños
- Rabietas intensas o frecuentes
- Conducta oposicionista ante normas o límites
- Impulsividad en el juego o en la interacción
- Frustración elevada ante cambios o negativas
- Dificultades para regular el enfado
En adolescentes
- Conductas desafiantes hacia figuras de autoridad
- Discusiones frecuentes en casa
- Impulsividad verbal o conductual
- Baja tolerancia a normas o límites
- Conductas de riesgo en algunos casos
- Dificultades en la regulación emocional
Por qué ocurren los problemas de conducta
En la mayoría de los casos no existe una única causa, sino una combinación de factores:
- Dificultades en la regulación emocional
- Baja tolerancia a la frustración
- Impulsividad elevada
- Dificultades en habilidades sociales o comunicación emocional
- Dinámicas familiares mantenidas en el tiempo
- Estrés o cambios vitales significativos
- Aprendizaje de estrategias ineficaces para gestionar el malestar
Muchas conductas son una forma de expresar malestar emocional o necesidades que no están siendo reguladas de otra manera.
Cómo influyen en la vida diaria
Cuando estos patrones se mantienen, pueden generar:
- Tensión familiar constante
- Conflictos repetidos en el día a día
- Dificultades en el entorno escolar
- Desgaste en la relación con figuras de autoridad
- Baja autoestima en el niño o adolescente
- Sensación de desbordamiento en la familia
Qué es la intervención psicológica
La intervención no se centra únicamente en “eliminar conductas”, sino en comprender qué las está manteniendo y enseñar nuevas formas de regulación emocional y comportamiento.
En terapia trabajamos para:
- Comprender el origen del patrón conductual
- Mejorar la regulación emocional
- Desarrollar tolerancia a la frustración
- Entrenar habilidades de comunicación más adaptativas
- Mejorar la dinámica familiar
- Establecer límites y rutinas consistentes
El objetivo del proceso
Que los niños y adolescentes aprendan a gestionar mejor sus emociones y conductas, y que la familia recupere un entorno más tranquilo, estable y funcional.
Da el siguiente paso
Si los problemas de conducta están afectando a la convivencia familiar o al bienestar del niño o adolescente, no tienes por qué gestionarlo en soledad.
Con intervención adecuada, estos patrones pueden modificarse y mejorar de forma significativa.