TRASTORNOS DISEJECUTIVOS
¿Te cuesta organizarte, planificar el día a día o terminar lo que empiezas?
¿Sientes que sabes lo que tienes que hacer, pero te bloqueas, te saturas o te cuesta llevarlo a la acción?
Mi nombre es Nuria, neuropsicóloga clínica y psicóloga sanitaria.
Especialista en evaluación neuropsicológica.
Acompaño a personas con dificultades en las funciones ejecutivas, ayudando a comprender cómo funciona su mente y a desarrollar estrategias prácticas para mejorar la organización, la planificación y la autonomía en la vida diaria.
Primera valoración del caso
Atención presencial en Getxo y online
Qué son las funciones ejecutivas
Las funciones ejecutivas son un conjunto de habilidades cognitivas que nos permiten organizarnos, planificar, tomar decisiones, controlar impulsos, mantener la atención y llevar a cabo tareas de forma eficiente.
Cuando estas funciones no funcionan de forma adecuada, aparecen dificultades en la gestión del día a día, la organización mental y la ejecución de tareas.
Esto puede hacer que la persona:
- Sepa lo que tiene que hacer, pero no consiga iniciarlo
- Tenga dificultades para organizar tareas o prioridades
- Se bloquee ante actividades complejas o largas
- Funcione con sensación de caos mental o sobrecarga
- Tenga problemas para terminar lo que empieza
- Presente desorganización constante en el día a día
No es falta de capacidad ni de voluntad, sino una dificultad en los procesos cerebrales que gestionan la organización y el control del comportamiento.
Cuando el funcionamiento ejecutivo afecta al día a día
- Dificultad para organizar tareas o rutinas
- Problemas para iniciar o terminar actividades
- Olvidos frecuentes
- Desorganización constante
- Dificultad para priorizar lo importante
- Procrastinación habitual
- Sensación de bloqueo mental
- Fatiga mental por esfuerzo constante
Diferencia entre TDAH y trastornos disejecutivos
Las dificultades en funciones ejecutivas pueden aparecer dentro de un TDAH, pero no siempre significan lo mismo.
El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que incluye dificultades en atención, impulsividad y regulación del comportamiento, además de las funciones ejecutivas.
En cambio, los trastornos disejecutivos se refieren específicamente al funcionamiento de habilidades como la planificación, la organización, la memoria de trabajo o la gestión del tiempo.
Estas dificultades pueden aparecer también en otros contextos, como ansiedad, depresión, estrés prolongado o sobrecarga cognitiva.
Por eso, la evaluación neuropsicológica es clave para comprender el perfil completo de funcionamiento y orientar la intervención de forma adecuada.
Cómo se manifiesta según la edad
En niños
- Dificultad para seguir instrucciones paso a paso
- Problemas para organizar materiales escolares
- Olvidos frecuentes
- Baja autonomía en tareas diarias
- Dificultad para mantener la atención
- Desorganización en actividades o juego
En adolescentes
- Problemas de planificación del estudio
- Procrastinación frecuente
- Bajo rendimiento pese a capacidad adecuada
- Dificultad para organizar tiempos y tareas
- Sensación de saturación o caos mental
- Dependencia externa para organizarse
En adultos
- Desorganización crónica
- Dificultad para gestionar múltiples tareas
- Olvidos frecuentes
- Bloqueo ante tareas complejas
- Sensación de no llegar a todo
- Fatiga mental constante
- Dificultad para mantener rutinas estables
Por qué ocurre un trastorno disejecutivo
- Funcionamiento diferencial de áreas frontales del cerebro
- TDAH u otros trastornos del neurodesarrollo
- Secuelas de ansiedad, estrés o depresión
- Sobre carga cognitiva mantenida en el tiempo
- Fatiga mental prolongada
- Dificultades en regulación emocional
Cómo influye en la vida diaria
- Problemas académicos o laborales
- Estrés constante por desorganización
- Baja autoestima (“no soy capaz”, “no llego”)
- Conflictos familiares o laborales
- Dependencia de otras personas para organizarse
- Sensación de bloqueo o frustración constante
Qué es la intervención neuropsicológica
La intervención se centra en mejorar el funcionamiento cognitivo y desarrollar estrategias funcionales para la vida diaria.
- Mejorar la planificación y organización
- Entrenar funciones ejecutivas
- Reducir la procrastinación
- Aumentar la capacidad de iniciar y finalizar tareas
- Desarrollar estrategias compensatorias
- Mejorar la autonomía diaria
- Trabajar la regulación emocional asociada
El objetivo del proceso
Que puedas comprender cómo funciona tu mente y desarrollar estrategias reales para organizarte, planificarte y funcionar con mayor claridad, autonomía y eficacia en tu vida diaria.
Da el siguiente paso
Si la organización, la planificación o el día a día se te hacen difíciles, una evaluación e intervención puede ayudarte a entender qué ocurre y cómo mejorarlo.