¿Evitas situaciones por miedo a sentirte juzgado/a, rechazado/a o no estar a la altura?
¿Te cuesta relacionarte, abrirte emocionalmente o iniciar nuevas relaciones por inseguridad?
Mi nombre es Nuria, neuropsicóloga clínica y psicóloga sanitaria. Especialista en Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) y Terapia Dialéctico-Conductual (DBT), con experiencia en dificultades relacionadas con la inseguridad interpersonal, la evitación y la regulación emocional.
Acompaño a personas con patrones compatibles con Trastorno Evitativo de la Personalidad en adultos, ayudando a comprender el origen de estas dificultades y a construir una forma más segura y flexible de relacionarse con uno mismo y con los demás.
Primera valoración del caso
Atención presencial en Getxo y online
El Trastorno Evitativo de la Personalidad es un patrón de funcionamiento emocional e interpersonal caracterizado por una inhibición social marcada, hipersensibilidad a la crítica y un fuerte miedo al rechazo o la evaluación negativa.
Forma parte de los trastornos de la personalidad, patrones relativamente estables de pensar, sentir y comportarse que influyen en la forma en que la persona se relaciona consigo misma y con los demás.
No se trata de “ser tímido/a”, sino de un patrón más profundo de inseguridad y evitación que puede generar malestar significativo y limitar la vida cotidiana.
A menudo aparece una idea interna muy característica: “mejor no intento nada, así no me rechazan ni fracaso”.
Aunque la evitación reduce el malestar a corto plazo, a largo plazo mantiene el miedo y la inseguridad.
El Trastorno Evitativo de la Personalidad suele desarrollarse a partir de una combinación de factores:
La intervención no se centra en “cambiar quién eres”, sino en reducir el miedo asociado a la exposición social y fortalecer la seguridad interna.
En terapia trabajamos para:
Que puedas dejar de vivir desde la evitación y el miedo al juicio, y empezar a construir relaciones más seguras, una mayor confianza interna y una vida más libre y coherente contigo.
Si sientes que el miedo al rechazo o la inseguridad están limitando tu vida, no tienes por qué afrontarlo en soledad.
Este patrón puede trabajarse de forma progresiva y estructurada en terapia.